

Podemos decir que nos gusta cocinar con los productos de nuestra comarca, productos frescos y de calidad, para conseguir una cocina transparente, sabrosa y única. Nuestra propuesta es clara: utilizar muy pocos ingredientes foráneos y querer ser gastronomía, cocina con mayúsculas, de sabores y olores distinguibles, limpios e identificables.
Un cocinero tiene que narrar su entorno, los alimentos que tiene al alcance y que le llegan, por proximidad geográfica, en condiciones inmejorables, muy al contrario que la oferta industrial que desgraciadamente invade nuestras tiendas.
No suspiramos por el caviar iraní, ni por el gran foie-gras de importación, ni tampoco por los productos mediocres de gran tradición internacional, tan de moda hoy en día. Nos conformamos con los nuestros, que son una verdadera maravilla.
Dando preferencia a los productos de aquí no sólo conseguimos una cocina auténtica, también colaboramos en asegurar el futuro de toda la gente que la hace posible: agricultores, pescadores, ganaderos, pescaderos, vendedores...